Esta casa palaciega consta de tres plantas con un total de 730 m2

La entrada de la planta baja, por donde se accede a la casa, aun guarda celosamente el tesoro que esconde. Consta de un salón con capacidad para unas 60 personas, que fue antiguamente sala de juegos de azar.. También se abre la majestuosa escalera de acceso a los salones de la primera planta.

Pero es justo en el repartidor de entrada, rodeado de auténtica cerámica granadina centenaria, que se abre a la derecha, donde descubrimos el acceso al magnífico jardín, y también la capilla en honor a San Onofre y su sacristía. Es en este punto donde comenzamos a intuir la importancia del palacete. Esta planta tiene un total de 250m2.

A la primera planta se accede por la escalera que vemos nada más entrar, abriéndose en el repartidor que nos encontramos, una sucesión de salones cada uno de ellos con su encanto y personalidad. Unos se abren al jardín, otros a la cuesta Gomerez, pero en todos ellos se ha intentado respetar su encanto original y el sabor de la historia que guardan. La gran mayoría tienen chimeneas que se encienden para la ocasión, dando un ambiente muy acogedor.

No podemos pasar por alto en esta planta el baño que fue el de la habitación de invitados, que albergaba en su centro una gran bañera, y se caldeaba con una chimenea que aun se conserva.

La madera, los suelos hidráulicos, el mármol, los tapices... Todo ello da un aire noble irrepetible. Esta primera planta ocupa unos 300m2 del total.

Continuamos a la siguiente planta por las escaleras, y descubrimos nuevos salones con sus chimeneas, y una biblioteca espectacular. Esta zona, un poco más moderna pero no por ello menos señorial, es más luminosa y es precisamente sus cierres hacia el jardín o hacia la cuesta Gomerez lo que encandila. Desde aquí se observa el lucernario de la capilla. En esta planta contamos con 250m2 para soñar.

El corazón de Granada aún esconde un tesoro por descubrir...

...Atrévete a vivir esta aventura

> <